Apreciada desde la antigua Grecia.
27 de octubre de 2024
- Breve descripción del lentisco.
- Denominación de origen.
- Uso vinícola.
- Estudios publicados sobre las propiedades terapéuticas de la Pistacia lentiscus:

Breve descripción del lentisco.
El lentisco es un arbusto de hoja compuesta que permanece siempre verde. Este arbusto es muy típico del área mediterránea y puede llegar a medir hasta 5 metros de altura.
Una de sus características es que es dioico, es decir, tiene ejemplares machos; producen flores rojizas, y ejemplares hembras; producen flores amarillentas. En ambos casos las flores se disponen en racimos densos.
Son frutos, de unos 4 mm, son carnosos y de color rojo al principio; cuando maduran se tornan negros.




Fotografías tomadas per @animadesert
Denominación de origen.
Desde hace más de 2400 años el lentisco es conocido sobre todo por su resina, que se produce haciendo cortes en la corteza durante los meses de verano y recogiendo las gotas resinosas de color marfil que exuda. Esta resina se produce tradicionalmente en la isla de Quíos, Grecia, desde la antigüedad. Ya Dioscórides (75 d. C.) menciona que la mejor y mayor parte de esta resina proviene de Quíos. Hoy en día, la resina producida en Quíos, llamada mástique, tiene el estatus de «denominación de origen protegida» en la UE.
La antigua fórmula de Dioscórides para obtener el llamado “vino lentiscino” consistía en macerar en mosto unas ramas granadas de mata machacadas en un almirez. La mezcla se hervía, se colaba, se guardaba 2 o 3 días y el brebaje obtenido era confortativo y estomacal, removía regüeldos, cortaba de cuajo las diarreas y era un excelente colutorio.

Uso vinícola.
Según los escritores antiguos, la resina se añadía al vino como conservante y por sus beneficios médicos. Incluso se utilizaba para recubrir el interior de los recipientes de cerámica para que el vino no se filtrara.
El historiador griego Plutarco (±46-120 d. C.) observó que la resina se utilizaba para realzar el aroma; mejoraba el sabor del vino.
Plinio el Viejo, científico romano del siglo I d. C., dedicó parte de uno de sus libros («Historia natural») al problema de evitar que el vino se convirtiera en vinagre. Para ello utilizaban las resinas de árboles como el pino, el cedro y el terebinto; este último variedad del lentisco (Pistacia terebinthus L.) que Plinio describió como la resina «mejor y más elegante». Los romanos también utilizaban las resinas con fines medicinales.

Estudios publicados sobre las propiedades terapéuticas de la Pistacia lentiscus:
Fuentes:
Departament de Biologia de la Universitat de les Illes Balears, Wikipèdia, flowersinisrael.com, wildherbsofcrete.com, diariodeibiza.es, PubMed Central.


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